Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

lunes, 24 de julio de 2017

Reseña: Róndola, de Sofía Rhei

Título: Róndola

Autor: Sofía Rhei

Sinopsis: Hereva es la joven princesa heredera de Tertius, uno de los tres reinos de Róndola. Después de pasar los últimos cinco años en la Academia Superior de Costura para Damiselas Impecables y durante su ceremonia de graduación, todo su mundo se tambalea cuando dos paladines irrumpen en el castillo para salvarla del supuesto dragón que la tiene presa. A partir de ese momento, ella y sus inseparables amigas iniciarán un viaje lleno de aventuras con el objetivo de encontrar un remedio que libere a sus padres, los reyes de Tertius, de un terrible hechizo. Por el camino se encontrarán con hombres que se convierten en animales, unicornios que atacan a las mujeres que no son vírgenes y caperucitas con muy mala leche. Y Hereva descubrirá el sexo, el amor y alguna cosa más…

Editorial: Minotauro

Número de Páginas: 603


¡Bienvenidos! Frederika a vuestro servicio y muy, muy enfadada. Preparaos que vengo a vomitar sapos.

Hay libros malos y luego hay libros que te preguntas cómo se han publicado. A cierta edad te das cuenta de que los autores no pueden siempre tomarte el pelo y salirse con la suya —a mí me empezó a suceder con Memorias de Idhún, posteriormente con otros libros como El ejército negro o Crepúsculo— pero aun así te los sigues topando una y otra vez.

Sí, queridos muggles, Róndola no me ha gustado. Me ha parecido insultante, sexista, con un pésimo humor que no sabe adaptarse a una novela y personajes olvidables. Y, sin embargo, está seleccionado a los premios Ignotus. Tenía poca fé en este país de mortales pero ya desde luego...

Bien, Obama se ha llevado el premio Nobel de la Paz. Supongo que nada peor que eso.




¿De qué va Róndola? Pues… ni idea. La situación es la de unas princesas que van a la búsqueda de un remedio para los padres de la protagonista, pero bien podría decirse que se van de vacaciones a tener sexo, sufrir violaciones que se defenderán de forma narrativa como algo deseable, y a buscar partidos horrendos. Podría decir que va de una crítica a la realeza pero manteniéndola como protagonista y sin que haya más que un personaje (que para más INRI se casa con un Anónimo, pero ya rajaré de esto en el análisis) que se mantiene como plebeyo ya que todos los demás ascienden por matrimonio.

Vaya, esto suena a Dickens

O podría decir que es una aceptación de uno mismo tras madurar y adaptarse a lo que los demás piden de ti (que tengas sexo, te abras a señores y… ¿rechaces la monarquía pero… en realidad no?) [L: Una cosa es decir que pueden gobernar varias personas con un mismo estatus (no solo una familia) y otra que pierdas ese estatus, ojo, cuidao, que nadie es tan tonto]. Sí, es ridículo y es eso lo que puedes sacar de la novela.

Sinceramente, no lo sé.

A grandes rasgos, Róndola es una suerte de Viaje de la Heroína perverso (en el sentido que va más allá de sexo por aquí y por allá, me refiero a retorcido), mal comprendido y que llega a la conclusión de que se es feliz casándose, que si no tienes sexo tienes un problema y que da igual lo que te pase, tu identidad no se va a ver afectada porque lo que importa es tu relación con los hombres de turno (y ni siquiera eso se refleja bien). Tras doscientas páginas de presentación de personajes, se supone que empieza una aventura. Pero estas suelen tener un fin, un objetivo, incluso si luego es estéril, como pasa en La voz de las espadas de Abercrombie, porque pretende dar una vuelta al género fantástico.



Róndola parecería querer innovar, acercarse a los topicazos de las princesas encarnados en la ignorante y casi tonta Hereva —su caracterización es bastante insultante en especial cuando conoces lo que hay «detrás»— y destruirlos metiendo panfletismo feminista a partir del personaje más desagradable de todos, que siempre tiene el apoyo de la narración (se llama Mira y os juro que la tiraba por una ventana. Ni es digna de cocerla en mi caldero). Solo que, al final, aparecen otros topicazos machistas que imperan en la narración. Así que es todo una serpiente que se muerde la cola. Uróboros para los más entendidos.

Róndola se lee con facilidad, pero es tremendamente explicativo; por ejemplo, confía poco en sus bromas por lo que a menudo debe contarnos cómo funcionan. En general es… relleno. No se necesitaban tantas princesas para un viaje como el que se realiza porque la mayoría no tienen evolución. No se necesitaba un mapa del mundo porque no se recorre ni una décima parte. No se necesitaban tantas pruebas que acaban en referencias al sexo y al matrimonio porque no cumplen ninguna función. No se necesitaba tanta vuelta, tanto retorcimiento a una obra sin más mensaje que el tradicional (cásate y sé feliz porque has encontrado a tu hombretón).

Róndola no es un buen libro. Es bonito, tiene una portada preciosa, dibujitos encantadores y huele de maravilla. También da gusto pasar las páginas. Pero es excesivamente largo y tedioso para lo que cuenta al final, no tiene evolución de personajes y no es capaz de hacer ni una mínima reflexión a pesar de imitar el humor de Shrek y otras películas, que al menos supo dar un toque de originalidad a su mensaje al acabar en matrimonio, sí, pero con dos personas «feas» y que aceptaban su verdadera forma de ser (ahora que lo pienso, hay una suerte de referencia similar en uno de los personajes completamente secundarios y que queda muy, muy fuera de lugar) [L: Shrek es una sátira de los cuentos de reyes, princesas y dragones donde se invierten papeles y se burla de los clichés. No es una obra maestra, aunque muy buena película, pero ofrece nuevas perspectivas y los personajes transcurren con la historia. En pocas palabras, sabe lo que hace]. Este libro podría haber querido hacer algo similar, pero el contexto destruye cualquier clase de mensaje positivo del matrimonio, al ser un hecho obligatorio para todos los personajes (que pueden ser comunistas y tener cosas completamente anacrónicas pero lo de casarte sí o sí mantiene la idea medieval. Vaya por Hécate, qué casualidad más grande).

No os lo recomiendo.

Como ya viene siendo costumbre, en el análisis profundizaremos en todos estos aspectos. Hasta entonces, nos vemos pequeños muggles.


No hay comentarios:

Publicar un comentario