Recordatorio

No somos profesionales, simplemente nos gusta leer y tenemos tiempo libre, así que a veces cometemos errores.

martes, 20 de octubre de 2015

Análisis: Revival, Stephen King

Título: Revival
Autor: Stephen King
Sinopsis: En una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra, hace medio siglo, una sombra se cierne sobre un niño pequeño que juega con sus soldados de juguete. Jamie Morton levanta la vista para ver a un hombre que llama la atención, el nuevo pastor. Charles Jacobs, con su bella esposa, transformará la iglesia local. Los hombres y niños están un poco enamorados de la Sra. Jacobs; las mujeres y niñas sienten lo mismo por el Reverendo Jacobs – incluyendo a la madre de Jamie y a su querida hermana, Claire. Con Jamie, el Reverendo comparte un vínculo más profundo basado en una obsesión secreta. Cuando la tragedia golpea a la familia Jacobs, el carismático predicador maldice a Dios, se burla de todas las creencias religiosas, y desaparece de la asombrada ciudad.


Jamie tiene sus propios demonios. Casado con su guitarra desde los 13, toca en grupos de todo el país, viviendo el estilo de vida nómada de la banda de rock and roll que toca en bares, mientras huye de la horrible pérdida de su familia. Cuando llega a la mitad de la treintena –adicto a la heroína, tirado, desesperado– Jamie se encuentra otra vez con Jacobs, con consecuencias importantes para ambos. Su vínculo se convierte en un pacto peor incluso que el que se podría forjar con el Diablo, y Jamie descubre que el regreso tiene muchos significados.


Editorial: Plaza & Janes Editores
Número de páginas: 416

Soy una gran fan de Stephen King, no puedo evitar admirar a este escritor tan prolífico. Muchos de sus libros me han encandilado a niveles extremos, muchos de sus personajes me han enternecido, hecho feliz y hecho llorar tanto de miedo como de tristeza. Este libro no ha sido una excepción. Revival es una historia simple, con conceptos simples y cotidianos muy sobados y trillados, pero que en manos de King no resultan ser así en lo absoluto. Los temas del libro no son nuevos y él mismo los ha utilizado en historias anteriores, sin embargo me sentí como si fuera la primera vez. 

Para quién considere a SK como un mero escritor comercial a la baja altura de escritores de peor calado, calaña y bagaje, les diré que están equivocados. Si un autor como los es King consigue contar una historia totalmente diferente a partir de elementos tan requeteusados como lo es la vida y la muerte y no hacer lo que haría cualquiera, es que no es tan del montón ni tan comercial.

Recordemos que las reseñas expresan opiniones de forma más subjetiva que objetiva y que no se centran en analizar de forma profunda los aspectos de un libro. Rogamos te abstengas de lanzarnos piedras si no estás de acuerdo con las opiniones expresadas aquí. Aviso también de que voy a hablar del libro en general, aunque no de detalles hasta el cartel de spoiler. Lo digo por si alguien no quiere siquiera saber más allá de la sinopsis, está a tiempo de dejar la reseña.

Como dice la sinopsis, la historia tiene por protagonista a Jamie, un niño que por azar o destino conoce y se hace amigo (todo lo amigo que puede ser un niño de un adulto) del joven reverendo, Charles Jacobs (aunque tampoco es que compartan ninguna obsesión secreta, la obsesión es de Jacobs, pero el niño no la comparte). A través de los ojos de Jamie y su voz se nos narra la vida cotidiana y a veces no tan cotidiana del protagonista, su familia y las lecciones religiosas, bastante modernas y electrificantes, del reverendo Jacobs hasta que la tragedia sacude a este último y decide abandonar el pueblo. Eso vendría ser como un tercio del libro, cuya narrativa (siempre en primera persona) está salpicada de anécdotas infantiles, impresiones, comparativas, escenas familiares y datos escondidos que luego se revelarán como trascendentes.

Tras la partida de Jacobs, Jamie continúa su narración como si el suceso no fuera muy relevante para él. Claro que King hace spoilers de vez en cuando y sabes, porque sabes, que algo chungo va a pasar o pasará en un futuro lejano. Jamie pasa de la niñez a la adolescencia, se hace músico y trabaja en varias bandas antes de caer en la drogadicción. Todo eso es como la mitad del segundo tercio de la historia porque sigue siendo bastante anecdótico, propio de una persona que te está contando su vida. No obstante, como el mismo protagonista dice, aquí está el punto de inflexión, el pico de la montaña rusa donde te quedas parado esperando a caer desde una altura de cincuenta metros.

Jamie vuelve a encontrarse con Jacobs y… Su vínculo se convierte en un pacto peor incluso que el que se podría forjar con el Diablo. Durante esta parte se hace referencia a un libro anterior de King, Joyland, un detalle que me hizo sonreír como una dragoncita porque ese libro también me gustó mucho.

No diré cómo, pero Jacobs ayuda a Jamie con el asunto de las drogas. Jamie queda en deuda con él, en una deuda muy gorda que también sabes en algún momento tendrá que pagar. A estas alturas del libro de igual forma sabes que lo que se está cociendo alrededor de Jacobs es perturbador, aunque todavía no imagines (o sí, yo lo intenté imaginar y luego resultó que ni me había acercado) lo que puede ser. Después de separarse de nuevo, el protagonista vuelve a la vida sana y obtiene un trabajo en una productora de música, cuyo jefe es también un conocido del viejo reverendo. 

Mosqueado por lo que está y ha estado haciendo Jacobs, un Jamie ya entrado en la cincuentena decide investigar las actividades de su antiguo pastor y en consecuencia enfrentarse a él. Jacobs le recuerda su deuda y al ver que Jamie no va a agachar la cabeza, le manipula mediante un recurso muy sucio que me gustó en el personaje pero no tanto en el autor. El final no es ese, pero como tampoco lo puedo resumir de forma ambigua para evitar spoilers repetiré las palabras de una amiga que dijo nada más terminarse el libro:

«En los finales de King los personajes suelen morir, suelen matar al monstruo o terminar vivos de alguna forma. Aquí no, no tienen cabida ninguna de esas opciones».

Da que pensar, ¿verdad?

Quiero seguir con comentarios más concretos así que a partir de este punto se darán casos de SPOILER. Todos aquellos que no hayan leído el libro y continúen con la reseña que se atengan a las consecuencias.


El final de Revival es una cosa extraña. No es ni remotamente parecido al de Cementerio de Animales, por más que ambas historias traten temas muy similares. Tampoco se parece a los finales en los que tienes que destruir a un alienígena come-niños, matar a ese perro rabioso o desentrañar el misterio del fantasma X. Es un final que atropella al protagonista y a la historia, cuyo rumbo tú no tenías ni idea de adónde se dirigía.

Después de todos los experimentos eléctricos de Jacobs y de que tú andes pensando en que todo va a explotar a lo Monstruo de Frankenstein reviviendo a la esposa y al hijo, de repente el objetivo de dichos experimentos gira y se te presenta algo totalmente imprevisible. Imprevisible a pesar de que King te ha ido dejando numerosas pistas diseminadas a lo largo de la historia, unas más escondidas, otras más a la vista (como lo que le pasa a Hugh, santa Madre de Dragones). No creo que exista alguien que pueda imaginarse cual es el derrotero de la locura de Jacobs, a pesar de que es obvio que tras su gran tragedia personal se volvió tarumba por completo. 

No voy a mentir, el final es como un tiro: es rápido, es explosivo y te mata. Y lo mejor no es el final de la historia en sí, sino el final del libro, cuando el propio Jamie concluye la narración enumerando las consecuencias de la Maldad (sí, con mayúsculas) que entre Jacobs y él han liberado. Explicaría el asunto de las hormigas gigantes en el otro mundo, pero me da tanto repelús que no puedo hacerlo. Sólo voy a decir que el misterio es de 10/10.

Sobre los personajes tengo algunas cosas que decir.

Jamie es una persona normal y corriente, todo lo normal y corriente que puede ser un músico de mediano éxito que cae en las drogas. Es de quien más sabemos, a quién más podemos vincularnos durante la narración gracias a su primera persona. Sin embargo, al contrario que otros personajes que narran sus peripecias y vidas, Jamie no es farragoso y sí muy agradable de leer. Tal y como dice al inicio del libro, cada uno de nosotros es el protagonista de su propia película mientras que todas las demás personas de nuestro entorno son secundarios, extras y figurantes y ese recurso no se hace pesado. Podemos llegar a querer a los miembros de la familia de Jamie a través del filtro de su voz y sus ojos, sentir sus vivencias y anécdotas como propias y sentir su pena y su horror. 

En el sentido de construcción me parece que Jamie está muy logrado. Él sabe lo que hace después de aprenderlo, lo que quiere, cómo lo quiere, con sus errores y aciertos y cuando está perdido no cae en la autocompasión para intentar despertar lástima en el lector. Cuando leemos su etapa de drogadicto Jamie no acusa doble moral, sabe que está jodido, que está mal y aún así todo el importa un bledo porque es lo que quiere, ha hecho y necesita. Lo mejor es que después de la colleja de Jacobs se da cuenta de que no puede seguir así y no cae en el melodrama barato. Simplemente se recupera con esfuerzo. 

Le seguimos a través de los años y vemos la evolución lenta y progresiva de una persona, con sus más y menos con hermanos y padres, su predisposición a cambiar, mejorar y mantener su fuerza de voluntad. Jamie cuenta su historia sin dejarse arrastrar por las manos del autor, actúa cuando quiere hacerlo sin que le hayan forzado. Me gusta Jamie porque no sientes que DEBA ser el protagonista por santas narices de King. Es niño cuando es niño, adolescente cuando es adolescente y un adulto ya experimentado cuando es adulto. Su registro cambia con la edad y eso se agradece.

Respecto a Jacobs, ay Jacobs… realmente no se puede llegar a apreciar su camino como personaje porque vemos los trozos de su vida en los que aterriza Jamie, pero incluso así se aprecia la alucinante progresión de su locura, cómo pasa de ser un pastor moderno para el tiempo en el que vive a un hombre demencial al que no le importa el daño que hace con sus experimentos humanos mientras eso le pueda dar la respuesta que busca. Al principio Jacobs es visto como alguien bueno, amable, honesto, que se preocupa por los niños a los que enseña y que cambia a alguien totalmente distinto tras sufrir el trauma de la muerte de su mujer e hijo en un accidente de tráfico. Jacobs, que compaginaba sus creencias científicas con la fe, pierde totalmente la confianza en Dios, niega su existencia y huye para volcarse en la búsqueda de un camino oscuro y terrorífico.

Como dije líneas más arriba, a medida que avanza la historia uno piensa que se está dedicando a tratar de alcanzar la resurrección mediante electricidad, algo que el propio Jamie llega a pensar también. Nada más lejos de la realidad. No sabemos jamás en qué momento de su experimentación Jacobs se entera de dónde se está metiendo y qué va a conseguir, pero no importa porque al final él sabe lo que hace, lo que quiere y cómo conseguirlo. De ser alguien bueno y honesto pasa a ser un hombre manipulador, cruel y enajenado, todo a lo largo de décadas.

Jamie y Jacobs no son el bueno y el malo. Jacobs ni siquiera llega a ser antagonista hasta muy avanzado el libro, cuando Jamie se da cuenta de que está haciendo daño a la gente y decide hacer algo. Me gustan como personajes porque son personas, una totalmente normal, de su tiempo, que camina por la vida que tiene; y la otra por ser la tragedia cotidiana y el extremo al que puede llegar alguien por el dolor de la pérdida. Ambos personajes pierden seres queridos: Jacobs a su mujer e hijo, Jamie a su hermana mayor, sus padres, otro hermano… El contraste que existe entre ambos personajes a cómo reaccionan ante la pérdida es magistral. Jamie acusa la muerte de su hermana a manos del ex-marido de forma también trágica, pero no termina trastornado como Jacobs a pesar de ser alguien también creyente.

Otros personajes interesantes aunque más secundarios son Conn, Astrid y Hugh. El primero es otro de los hermanos de Jamie y el primer sujeto de experimentación de Jacobs. Eso es un punto importante de cara al final porque a pesar de que apenas sabemos del personaje salvo las pinceladas que nos da Jamie, uno no puede evitar sentir la tensión cuando se narran las consecuencias del experimento final del reverendo, que afecta a todos los supervivientes de las anteriores pruebas. Me gusta este personaje por la manera que ha tenido King de retratar su sexualidad. Conn es homosexual y nos enteramos por dos sencillos puntos: un comentario del propio protagonista, al que le da igual que su hermano sea homosexual, y una escena de familia en la que Conn aparece con su novio.

No hay más porque así es cómo deberían tratarse las sexualidades en literatura a no ser que la historia vaya del conflicto de dicha sexualidad para con la sociedad.

Astrid es la primera novia de Jamie, con la que descubre el sexo y el amor. Lejos de ser un cacho de carne o el perenne único amor verdadero del protagonista, Astrid es una persona más. Coincide durante cierto tiempo con Jamie, pero en determinado punto desaparece, como hacen muchas personas en nuestras vidas. Sin embargo, más arriba mencioné un hecho que me pareció sucio por parte del autor como impulso para empujar a Jamie hacia el destino final del conflicto. Astrid reaparece en la historia muchos años después, cuando todos ya son mayores, casi viejos, y está enferma de cáncer. Jacobs utiliza a Astrid como cebo para subyugar a Jamie y así ganarse su necesitada ayuda. Esto en sí no me parece tan malo salvo por el hecho de que parece una coincidencia un poco burda. Sólo es un poco burda porque en el fondo Jacobs se ha ido exhibiendo con sus milagrosas curaciones eléctricas por todas partes y obviamente una enferma terminal de cáncer querría probar todos los métodos para curarse al alcance de la mano.

No me gusta el recurso porque a pesar de que han pasado décadas, Jamie enseguida agacha la cabeza como un perro y pasa lo que tiene que pasar. Lo bueno es que tampoco se regodea en el amor de juventud, y simplemente termina siendo Jamie ayudando a una persona a la que quiso de adolescente y cuyo recuerdo y cariño perdura en su memoria. 

Como dato curioso, resulta que Astrid es bisexual y está emparejada con otra mujer, su mejor amiga.

Hugh es el jefe de Jamie en la productora de música y uno de los conejillos de indias anteriores a Jamie. Este personaje también me cayó simpático porque es resuelto y un buen amigo para el protagonista. Aparece en el último tercio del libro para darnos pistas sobre lo que se avecina al final de la historia. Hugh, junto con algunos de los otros experimentados, sufre efectos secundarios derivados del tratamiento con electricidad, sólo que al contrario que figurantes menores, este hombre sufre de «alucinaciones» en las que ve hormigas gigantes en lugar de personas. Esto al principio parece un detalle sin importancia porque no parece tener sentido alguno. Ninguno de las otras personas con las que se experimentó sufrió ese efecto concreto, casi todas acusaban sonambulismo o terminaban suicidándose. Aún así es perturbador, sabes que está relacionado con lo que quiere alcanzar Jacobs aunque no sepas cómo. Hugh otra cosa no será, pero es importante para dejar miguitas de pan al lector.

El libro no tiene mucho más, a pesar de las páginas te lo puedes ventilar en dos días, yo lo hice. No es difícil de leer, la ambientación está bien y la narrativa, como siempre en el autor, es sencilla. Quizá esta no sea la mejor historia de King, su atmósfera no es de las más asfixiantes, no hay terror como tal. Su ambiente es de tensión, rumbo a algo inevitable que nadie puede detener. El cariz sobrenatural no aparece realmente hasta la última parte de la historia y aunque me fue ameno y delicioso seguir la vida de Jamie, cuando mejor lo pasaba leyendo era cuando se reencontraba con Jacobs y rascaba un poco de información sobre los experimentos eléctricos.

Aunque el final, oh, el final. 

LO MEJOR sus dos personajes principales. Las referencias a lugares ya vistos en otros libros. El punto paranormal del final.

LO PEOR… el conflicto final y su resolución vuelve a darse en las últimas 50-30 páginas.

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(Todas las imágenes pertenecen a sus respectivos dueños)

6 comentarios:

  1. No se que pasa con los libros de Stephen King que tienen buena base pero el final suele ser muy apresurado. Debería plantearse o hacerlos mas largos o dividirlos en dos.
    Un saludo

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    1. Yo tengo la teoría de que escribe muy entusiasmado y luego al final se le termina el fuelle, eso o simplemente piensa que los finales así están bien y... no, no están tan bien.

      ¡Un saludo!

      Green

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  2. Excelente libro, el final me dejo realmente pasmado, tuve que prestarle el libro inmediatamente a mi novia para poder compartir con ella una experiencia mas, tal vez no sea el mejor libro del maestro King, pero me dejo bastante satisfecho

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    1. Coincido en que no es su mejor libro, pero sí te entretiene y engancha lo suficiente como para decir "Holy shit, King".

      Gracias por pasarte por la mazmorra ~

      Green.

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  3. Hola , quisiera saber qué significan las fechas que se ponen al final del libro ? 6 de Abril de 2013 - 27 de diciembre de 2013

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    1. Estimado Unknown, esas fechas se refieren a cuándo se ha publicado/impreso el libro. Stephen King lo pone siempre.

      Disculpa la tardanza en contestar y gracias por comentar :)

      Green.

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